Llaves y documentos; nuestra identidad en riesgo


Los bolsos, maletines y mochilas cargan múltiples objetos que son importantes para la persona que los lleva. En su interior puede haber desde objetos personales, como fotografías y artículos inimaginables para cualquier emergencia, hasta dispositivos electrónicos de la más avanzada tecnología, pero lo que no puede faltar en ninguno son las llaves y los documentos de identidad. Podríamos decir que son lo único imprescindible.

Tan antiguos como la formación de las sociedades modernas, estos artículos solucionan nuestras necesidades más elementales el día de hoy: ser quienes somos socialmente y acceder a nuestros espacios más íntimos.

La pérdida de alguno de ellos representa una serie de complicaciones que van desde la inversión de tiempo y dinero, hasta serios problemas legales. La importancia de pensar en alternativas para paliar, en lo posible, una situación así se entiende mejor reflexionando sobre lo que estos objetos son y lo que representan en nuestra vida cotidiana.


Un trozo de tecnología milenaria

Esos pequeños trozos planos de metal, con innumerables combinaciones de formas, representan cuatro mil años de historia humana en nuestros bolsillos. Las primeras llaves y cerraduras se construyeron hace cerca de cuatro milenios[I] y desde entonces han evolucionado sin abandonar su principio básico: una combinación única de dos objetos que se empalman de manera física para permitir un acceso.

Las llaves tienen una serie de significaciones básicas para cada persona. Para todos implica el acceso a los lugares más privados, más apreciados. Una llave representa la llegada a casa luego de un pesado día, el disfrute de los espacios que acogen, reciben y protegen; abrir una gaveta con recuerdos invaluables, o bien con los documentos y valores que forman un patrimonio. Asimismo el poder moverse con rapidez en la frenética cotidianidad mediante un automóvil.

Pero hablar de un invento milenario no significa que no haya evolucionado e integrado diversas tecnologías, sobre todo en los últimos años.

En la búsqueda de hacer aún más seguros estos objetos se les han añadido diversos sistemas de empalme y chips electrónicos. Incluso las más novedosas versiones, las llamadas "llaves inteligentes", no requieren contacto con el objeto a abrir pues funcionan mediante señales inalámbricas.

Sin embargo, no todo son ventajas con estas tecnologías, ya que su reemplazo es costoso y son pocos los proveedores que pueden realizarlo.


Un derecho humano y una necesidad diaria

Toda persona tiene derecho a una identidad por el simple hecho de serlo. Esto es parte fundamental de los derechos humanos y se reconoció al término de la Segunda Guerra Mundial en los llamados "derechos de tercera generación." Este derecho consta de tres elementos legales: Nombre, nacionalidad y relaciones filiales.[II]

Derivado del derecho a la identidad se crea el derecho a la identificación, o sea, cada persona tiene derecho a poseer documentos que acrediten su identidad, así es que todo Estado tiene la obligación de proveer dichas constancias. Las más comunes son acta de nacimiento, pasaporte y documento nacional de identidad (DNI). Otros pueden ser la licencia de conducir, la cédula profesional, y credenciales varias en sectores más específicos.

Llevar un documento de identificación es fundamental a la hora de salir de casa, ya sea para desplazarse en el entorno cercano como para salir del país. Con él podemos realizar trámites, compras, acceder a servicios, transitar libremente y viajar. Es una protección indispensable que otorga derechos y evita confusiones, o bien verse involucrado en situaciones peligrosas.

Al igual que ocurre con las llaves, estos instrumentos han existido de formas variadas desde hace mucho tiempo y, en la actualidad, se les han ido integrando elementos tecnológicos que los hacen más eficientes y seguros.


Pérdida y consecuencias

La pérdida de llaves y documentos es una situación que se presenta con frecuencia por diversos motivos.

Primero habría que señalar que la naturaleza humana es susceptible a olvidar. Hay procesos cerebrales muy complejos que a veces ocasionan que situaciones tan simples como "dónde dejé las llaves" sean algo accesorio.

Un estudio realizado en Alemania arrojó el dato de que el 75% de las personas participantes tenían una variación del gen receptor de dopamina D2, que está relacionado con la propensión a ser distraído y olvidadizo. "La falta de memoria es bastante común", refiere Sebastian Markett, investigador en psicología y neurociencia de la Universidad de Bonn, al referirse a este tipo de situaciones cotidianas.[III]

Pero no todo es genética, parece que el ser olvidadizo es un sello de la vida contemporánea. Investigadores del CPS Research de Escocia identifican esta circunstancia como "síndrome de la vida ocupada" o, científicamente, "trastorno de discapacidad cognitiva" que se relaciona de manera directa con una forma de vida frenética, acelerada y a una sobrecarga de información.[IV]

Sin embargo, además de las circunstancias personales, como la distracción, hay factores externos. El robo de documentos de identificación resulta un lucrativo negocio para bandas criminales, ya que les permite suplantar la identidad de una persona y cometer toda clase de ilícitos. Las consecuencias de tales actividades recaerán en el dueño del documento.

Se estima que en Europa el mercado negro de documentos está considerablemente extendido y cotiza un pasaporte o DNI robado en más de 2,000 dólares.[V]

Se han registrado múltiples casos de personas que han perdido, o quienes han robado, estos documentos y de pronto son arrestadas por delitos que nunca cometieron, o enfrentan enormes deudas de inmuebles que nunca adquirieron. Incluso hay quienes descubren que se han casado con una persona que no conocen en un lugar donde nunca han estado.

Sin importar las circunstancias en las que alguien haya perdido una llave o documento personal, es imperativo hacer el reporte de inmediato en alguna agencia de policía o, en caso de estar en el extranjero, en el consulado nacional de nuestro país. Asimismo, es recomendable reponer cuanto antes cualquiera de estos objetos extraviados.


Costos, asistencias, protección

En el repaso anterior quedan claros dos aspectos con relación a este tema: Hay situaciones nada extraordinarias que nos llevan a perder llaves y documentos personales; y las consecuencias que puede traer esta pérdida representan riesgos y costo económico.

En el caso de los documentos de identificación, si bien los Estados tienen la obligación de expedírselos a sus ciudadanos, en muchos casos se les asigna un costo que puede ser significativo.

Sobre este punto, María Noel López Santiso, Regional VP for Specialty Personal Lines and Residential de Chubb América Latina, señala que un pasaporte puede llegar a costar 80 dólares en algunos países de América Latina.[VI]

Los seguros de llaves y documentos protegidos "son coberturas que se pueden vender individualmente o junto con otras, como seguro de auto, residencial o bolso protegido. Van dirigidos al reembolso de llaves o documentos que tienen un costo de reemisión", comenta Noel López.

El canal de distribución principal es el personal, ya que la mayoría de estas pólizas son ofrecidas al momento de realizar alguna compra o trámite. Por ejemplo, al vender un seguro de auto o expedir un pasaporte. En general son de bajo costo, alrededor de cinco dólares, frente al desembolso que habría que hacer en caso de perder llaves y documentos.

Hasta el momento, estas coberturas están diseñadas solo para cubrir el gasto de reposición, que es un auxilio considerable ya que este proceso debe hacerse de inmediato y es bueno contar con el recurso cuanto antes. Sin embargo, para el afectado los contratiempos van más allá, sobre todo si una situación como ésta se presenta lejos de casa o en el extranjero, así que contar con un soporte de emergencia puede hacer que el mal momento sea más llevadero.

"Todo el entorno se vuelve más tecnológico y complejo. Las aseguradoras también estamos avanzando, enfrentando nuevos riesgos que irán evolucionando junto con las pólizas. Estamos pensando en ello para agregar servicios extra al solo reembolso. Hay que estar atentos para ser los primeros en innovar estas coberturas. Se trata de simplificarle la vida a las personas", concluye Noel López.


Bibliografía y fuentes

[I] Nacho Palou. "Las llaves, tecnología milenaria en nuestros bolsillos". GQ Noticias. 6/mar/2013.
[II] Marcela Zeledón. Derecho humano a la identidad y su relación con la niñez. Enfoque Jurídico. 14/mayo/2015
[III] Redacción. "Por qué nos olvidamos dónde dejamos las llaves". BBC Mundo. 24/abr/2014
[IV] Prado Campos. "¿Por qué seguimos perdiendo las llaves?" El País. 21/abr/2014
[V] María Hernández. "Perder el DNI o el riesgo de convertirse en narco, moroso o casado". El Mundo. 28/nov/2011
[VI] Entrevista a Noel López, gerente de líneas personales de Chubb América Latina. Marzo 2019