Latinoamérica hacia los ecosistemas digitales


El Banco Mundial nos da este dato: Por cada aumento del 10% en la penetración del internet, un país emergente puede aumentar su PIB cerca del 1.3%.[I]

Este dato es muy importante desde la perspectiva de lo que significa hoy en día el internet, un elemento casi omnipresente en las dinámicas sociales y económicas de los países. De forma constante, las necesidades de comunicación, así como los procesos de las empresas y de organismos públicos, migran a la plataforma de la red como un requerimiento para alcanzar el grado de desarrollo mínimo que las sociedades en crecimiento demandan.

Aunque la media de usuarios de internet en América Latina es del 40% de la población, frente al 80% de la media de los países de la OCDE,[II] la proyección de crecimiento es alta debido a que el aumento en la clase media de la región avanza a ritmo sostenido.

Con esta información es pertinente reflexionar sobre la seriedad con la que gobiernos y empresas latinoamericanas asumen el reto y la oportunidad para desarrollar ecosistemas digitales en la región.

"Debe haber una clara apuesta del sector público, por un lado, invertir en educación tecnológica desde niveles básicos, incentivar el desarrollo tecnológico en universidades, fomentar a emprendedores. Y por otro lado que el capital privado decida correr más riesgos y genere una estructura de inversión en tecnología" comenta Gabriel Lázaro, Vicepresidente del Área Digital de Chubb América Latina.[III]


Ecosistema digital

La transformación que ha ocurrido en la cotidianeidad de las sociedades contemporáneas de los últimos 20 años, específicamente relacionada a la expansión del internet, requiere de una visión integral nueva. La red ya no es un accesorio o complemento de nuestra vida sino un actor fundamental en nuestras dinámicas privadas y profesionales.

De ahí que se ha creado un concepto incluyente u holístico para entender este fenómeno, el cual es llamado "ecosistema digital", que puede definirse como el conjunto de infraestructuras y prestaciones asociadas a la provisión de contenidos y servicios a través de internet.

Así lo refiere el investigador Raúl Katz en su estudio El ecosistema y la economía digital en América Latina, auspiciado por Fundación Telefónica.[IV] Katz concluye que entender el fenómeno de esta manera es muy valioso a la hora de proponer políticas públicas que incentiven el desarrollo digital en la región.

Lo que hay que tener claro de este nuevo enfoque es que surge precisamente por las transformaciones que ocurren por la irrupción del internet en los diversos factores que conforman un país. La forma en la que se produce y se transmite la información, así como los comportamientos sociales a nivel de relaciones interpersonales, y de modos de uso y consumo, tienen ahora un impacto socioeconómico más profundo que el de las tecnologías de información y comunicación consideradas de manera aislada.

Conceptos como telecomunicaciones o transmisión de información vistos en sentido unitario cada vez funcionan menos para describir la realidad de un ecosistema digital.

"Es por ello que la comprensión de estas transformaciones es todavía embrionaria y requiere cierta formalización de conceptos y marcos analíticos que provean un contexto a los cambios que están ocurriendo en nuestro continente", concluye Katz.[V]

Por su parte, el Observatorio CAF del Ecosistema Digital,[VI] en su estudio Hacia la transformación digital de América Latina y el Caribe (2017) define ocho componentes de un ecosistema digital:

    - Infraestructura de servicios digitales.
    - Conectividad de servicios digitales.
    - Digitalización de los hogares.
    - Digitalización de la producción (en empresas, organismos públicos y privados).
    - Desarrollo de industrias digitales (empresas proveedoras de servicios digitales).
    - Factores de producción del ecosistema digital (capital humano e inversión).
    - Intensidad competitiva dentro del ecosistema digital.
    - Marco regulatorio y políticas públicas.

América Latina presenta un desarrollo desigual en cada uno de los factores antes expuestos. En esta década se ha visto un notable crecimiento en cuanto a la conectividad digital (principalmente por la penetración de telefonía móvil y banda ancha), la digitalización de los hogares, el marco regulatorio y la intensidad competitiva.

A la zaga están las industrias digitales y los factores de producción del ecosistema digital. En la Tabla 1 se puede observar en mayor desglose el desarrollo de cada uno de estos componentes en relación con bloques de países de la región (Nota: el indicador es el Índice CAF de Desarrollo del Ecosistema Digital, una medida que va de 0 al 100).


Investigación y desarrollo (I+D)

La CEPAL, en su estudio Ciencia, tecnología e innovación en la economía digital, la situación de América Latina y el Caribe, presenta un panorama que deja qué desear en términos de la inversión en I+D en el campo digital que la región, como conjunto, está haciendo.

El estudio divide cinco niveles de desarrollo obtenidos de la inversión para I+D con relación al PIB de los países:

    a) Inversión de más del 2% (p. ej. Finlandia, Israel, Corea del Sur, Japón).
    b) Inversión de entre 1 y 2% (p. ej. España, Noruega, Brasil).
    c) Inversión de entre 0.5 y 1% (p. ej. México, Argentina, Costa Rica, Sudáfrica).
    d) Inversión de entre 0.2 y 0.5% (p. ej. Chile, Uruguay, Ecuador, Colombia, Cuba).
    e) Inversión menor al 0.2% (p. ej. Panamá, Bolivia, Paraguay, Guatemala).

En términos generales se observa que el grueso de los países de la región está en la parte baja de la escala, lo que implica que hay mucho camino por recorrer aún para que las condiciones que propicien un desarrollo sostenible de la economía digital se materialicen.

A este respecto, Gabriel Lázaro, de Chubb América Latina, señala que aunque la región ya es considerablemente móvil y digital eso no se refleja en sus economías, y que a diferencia de lo que ocurre en países avanzados, las empresas tecnológicas latinoamericanas no son de los grandes motores de desarrollo: "Han sido más iniciativas locales, el caso de Guadalajara en México, Medellín en Colombia, Santiago de Chile y São Paulo en Brasil, pero no han impactado suficientemente aún".[VII]


Las aseguradoras en los ecosistemas digitales

La industria aseguradora, como cualquier otra, es parte de los factores que conforman un ecosistema económico, y en específico uno digital. La reflexión puede partir desde dos preguntas: ¿Cómo se está adaptando a este nuevo paradigma? y ¿en qué se está aportando a él?

“Las empresas más exitosas ya no trabajan como organizaciones aisladas, sino como parte de una economía digital impulsada por los ecosistemas (...) las empresas basadas en plataformas están remodelando las industrias tradicionales, rompiendo antiguas cadenas de valor y volviéndolas a unir en ecosistemas digitales centradas en el cliente” señala Wener Rapberger, de la consultoría Accenture.[VIII]

Lo anterior deja claro que las empresas que no entiendan que el entorno donde se desarrollan funciona ya como un ecosistema sobre las tecnologías digitales, corren el riesgo de quedarse fuera de los nuevos mercados.

Abraham Geifman, director de marketing digital en SAP Latinoamérica (soluciones de software) considera que el 75% de las aseguradoras piensan que los límites de la industria se borrarán de forma dramática debido a las soluciones tecnológicas y plataformas que han desarrollado como consecuencia de la economía digital.[IX]

La relación de las aseguradoras con el ecosistema digital puede ser un flujo interactivo constante y productivo. Es decir, el sector se vería muy beneficiado de las nuevas plataformas tecnológicas que surgen para ampliar su oferta de servicios y su penetración en el mercado, con nuevos canales de distribución y contacto con el cliente.

Por otra parte, la industria aseguradora ha sido por mucho tiempo uno de los pilares del sistema financiero moderno. Es así que si las aseguradoras se insertan con toda su energía como un actor fundamental en estos nuevos ecosistemas digitales traerán grandes beneficios que acorten las brechas económicas, tecnológicas y sociales que aún existen en el contexto de América Latina.

"Tenemos que pensar en una apuesta estratégica a largo plazo y al mismo tiempo ir adaptando rápidamente eficiencias y mejoras en la experiencia de usuario gracias a la tecnología en toda la cadena de valor del asegurado" concluye Gabriel Lázaro, de Chubb América Latina.[X]


Bibliografía y fuentes

[I] Manuel Gil y Javier Celaya. Evolución y tendencias digitales en Latinoamérica. Bookwire. España.
[II] Íbidem.
[III] Gabriel Lázaro, encargado del Área Digital de Chubb América Latina. Entrevista Asegurados Chubb. Diciembre 2018.
[IV] Raúl Katz. El ecosistema y la economía digital en América Latina. Fundación Telefónica de España. 2015.
[V] Íbidem.
[VI] CAF es el Banco de Desarrollo de América Latina, fundado en 1970 y conformado por 17 países de América Latina y el Caribe, España y Portugal, además de 13 bancos privados de la región. Con sede en Caracas, Venezuela tiene oficinas en las capitales de los países incluyentes.
[VII] Gabriel Lázaro, encargado del Área Digital de Chubb América Latina. Entrevista Asegurados Chubb. Diciembre 2018.
[VIII] Belén Saldívar. Aseguradoras deben adaptarse a la economía digital colaborativa. El Economista. 4/feb/2018.
[IX] Abraham Ramírez. La industria de seguros y su cambio con la economía digital. The IT Mag. 15/mar/2017.
[X] Gabriel Lázaro, encargado del Área Digital de Chubb América Latina. Entrevista Asegurados Chubb. Diciembre 2018.