La línea transportes/ marine busca su nicho en América Latina



Elaborado por EFE.


La línea de transportes crece a un ritmo interesante, pero en Latinoamérica tiene todavía un gran potencial para desarrollarse, sobre todo por la necesidad que tiene la región de mejorar su infraestructura y mantener su fuerza exportadora. El mercado de seguros de transporte (la llamada línea de Marine), en el que Brasil es líder a nivel regional seguido por México, está obligado a renovarse tomando en cuenta variables como el progresivo aumento y la creciente diversificación de la carga, las ventajas que la tecnología ofrece para romper con la temida burocracia, la inseguridad en algunas rutas y la necesidad de disciplina para lograr una suscripción responsable de las pólizas en función del riesgo de catástrofes naturales o amenazas cibernéticas.

Según Xavier Pazmiño, Regional VP Marine de ACE en Latinoamérica, hasta 2014 la región “aún muestra un crecimiento en cuanto a volumen de primas de seguros de transporte, que aunque marginal, refleja una mejor posición sobre otras regiones del mundo que tuvieron un crecimiento aún menor o que decrecieron”.

Sin embargo, recalca que “existe una tendencia global de la cual América Latina no es una excepción, y es la disparidad entre el crecimiento del volumen de carga transportada, el valor asegurado por tonelada transportada y el volumen de primas que se generan en los mercados de seguros”.

“Mientras que el comercio mundial, en cuanto a volumen, y valor crece a un ritmo de doble dígito, las primas de seguros, como consecuencia de una marcada competencia de precios, crecen de forma marginal (casi cero) y en algunos casos los mercados decrecen”, añadió. Pazmiño pone el ejemplo de México, que “siendo el segundo mayor mercado de la región en seguros de transportes, reportó un crecimiento del 5%, mostrando una tendencia de reducción sobre años anteriores”.


La inseguridad, preocupación compartida

Desde Argentina hasta México, pasando por el gigante brasileño y Centroamérica, el aspecto que más preocupa al sector de transportes en la región es la inseguridad, especialmente en carretera, tanto por los accidentes como por los robos, factores a tener en cuenta para las compañías aseguradoras y para los brokers. En Argentina, para el servicio de transporte, las empresas de logística distinguen entre la continuación de una importación o el tránsito local, y “tienen una póliza flotante que cubre todos los viajes por un período determinado, generalmente por un año”, explicó a EFE, Mirian Ardura, profesora de la Asociación Argentina de Logística Empresarial (Arlog). En la continuación de importación se utiliza la cobertura básica para el transporte carretero, que cubre choque, incendio, robo o desbarrancamiento del camión con la carga.

Argentina “es el país con mayor cantidad de accidentes viales a nivel mundial” y tiene como particularidad la cláusula de “eximición” de responsabilidades del transportista terrestre, solamente aplicable en el país austral. “Eso significa que las compañías aseguradoras no pueden repetir contra los transportistas terrestres” en caso de accidente, es decir, no podrá intentar recuperar las cuotas de estos abonados como indemnización si hay un siniestro, subrayó Ardura. La Superintendencia de Seguros de la Nación impulsa un plan de concientización aseguradora para “empezar a tomar conciencia desde el seguro para evitar la siniestralidad”, detalló.

Por ejemplo, para evitar un robo de camión en ruta, las compañías piden también medidas de seguridad, como un auto de custodia junto al transporte. Además, para evitar un siniestro de choque o vuelco, la Superintendencia exige el uso de frenos en óptimas condiciones, el uso del cinturón de seguridad e impulsa la enseñanza de educación vial.

En México, donde el transporte por carretera domina al marítimo, se estima que sólo el 60? los productos en el tráfico doméstico por rutas terrestres están asegurados —tanto la carga como el vehículo o el remolque— aunque hay una tendencia “al alza” debido a los crecientes robos, explicó a EFE el director general de la empresa especializada en fletes, cobranzas y servicios financieros AFS International, Salvador Bañuelos, quien destacó que cada tipo de transporte tiene sus peculiaridades en materia de seguros.

En Centroamérica, el expresidente de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros hondureña, José Luis Moncada, dijo a EFE que las pólizas de seguros de transporte de carga hoy en día son “una necesidad” debido a las condiciones de inseguridad de la región y “es casi una obligación que la carga que se transporta a nivel regional cuente con un seguro para accidente de tránsito”, explicó el exfuncionario, que es asesor del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep).

La directora de la Cámara Hondureña de Aseguradores, Tetey Martínez, opinó también en declaraciones a EFE que el sector debe “intensificar” la colaboración con el Gobierno para mejorar la seguridad de las mercaderías y reducir el costo de este tipo de seguros.


Más seguridad y mejor infraestructura

En Brasil el abogado especializado y comentarista de la radio Estadao y del canal de televisión BandNews en el área de seguros, Antonio Penteado Mendonça, señaló a EFE que desde la década del ochenta del siglo pasado, cuando entró a operar plenamente el órgano regulador, “comenzó a diseñarse el escenario del mercado asegurador actual”. Con el auge de los seguros de vida, individuales y en grupo, y el de riesgos contra incendios, el de transportes “era una cartera excepcional”, que “se fue deteriorando principalmente cuando el transporte terrestre se vio seriamente comprometido” por las “pésimas condiciones de las autopistas y el robo de carga”, apuntó.

Para el analista, el robo se convirtió en un “ilícito institucionalizado en todo el país” y así muchas aseguradoras “pararon de actuar en el campo del transporte”. Brasil registró un total de 17,500 robos de cargas en 2014, cifra un 36.7% mayor que en 2010 (12.300), lo que ha activado la alerta en el sector de transportes del país, según un reciente balance de la Asociación Nacional de Transporte de Cargas y Logísticas. El 85.3?ese tipo de robos se produce en la región sureste de Brasil, la más rica e industrializada, y concretamente en los estados de Sao Paulo y Río de Janeiro. “Existe un altísimo nivel (de pedidos de seguros) por causa de accidentes y de robos de cargas en el estado de Sao Paulo”, indicó Penteado. Los robos, detalló el experto, ocurren dentro del 80?l radio de 100 kilómetros de la capital, Sao Paulo, “el mayor centro industrial y paso obligatorio para embarcar en el puerto de Santos, el mayor de América Latina”.

Las mercancías más vulnerables son las medicinas, equipos y aparatos electrónicos, cigarrillos, neumáticos y autopartes, subrayó el jurista. Otro aspecto que “encarece brutalmente” el costo de los seguros es que “la carga robada ya pagó un impuesto que no es devuelto y la mercancía que se repone también paga un nuevo impuesto”, al margen de los elevados gastos en contratación de escolta privada, desplazamiento en caravanas y uso de equipos tecnológicos de comunicación y rastreo, manifestó.

Para contrarrestar este fenómeno, la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Sao Paulo firmó a finales de agosto un protocolo de cooperación con la patronal y el Sindicato Regional de Empresas de Transporte de Carga. En julio, Sao Paulo registró 590 casos, por tercer mes consecutivo, una reducción en los robos de carga, de un 19.51% menos en comparación con el mismo mes del año pasado. En agosto, la Confederación Nacional de Empresas de Seguros Generales (CNseg) se reunió en Sao Paulo para debatir sobre soluciones para el sector orientado a asegurar transportes.

A este fenómeno, Pazmiño agrega el hecho de que “el patrón de pérdidas ha cambiado con el impacto cada vez mayor de catástrofes naturales y el costo de ajuste de pérdidas en constante ascenso”. “Buques comerciales cada vez mayores generan a su vez una mayor exposición por concentración de valores asegurados sujetos a un mismo evento (riesgo de acumulación) muchas veces no advertida ni estimada por los aseguradores”. También hay un “aumento en riesgo moral y robo como consecuencia de economías en desaceleración o con crecimientos negativos” y “escenarios de regulaciones y de sanciones comerciales cambiantes con la potencial exposición a multas y restricciones”, detalló.


La infraestructura, una oportunidad

El directivo de ACE opina que “no obstante lo anterior, hay oportunidades de crecimiento en ciertos segmentos que requieren un nivel de mayor especialización en cuanto a coberturas, regulaciones locales e internacionales, asesorías en prevención y minimización de pérdidas enfocadas en cada uno de los tipos de transportes sean terrestres, marítimos, ferroviarios, aéreos y multimodales”. Pazmiño advierte sobre el reto que representa la infraestructura, una asignatura todavía pendiente en la región. Por ejemplo, “en México, debido a las reformas en el Sector Energético y de Comunicaciones, se espera una mayor inversión en infraestructura carretera, portuaria y ferroviaria, lo que permitirá incrementar el volumen transportado. Se habla inclusive de grandes proyectos como el Corredor Transístmico, que permitiría conectar los puertos de Salina Cruz (Oaxaca, en el sur) y Coatzacoalcos (Veracruz, en el este), para captar gran parte del cruce interoceánico de buques que ahora se concentra en Panamá para Latinoamérica”, recalca.

El director del Observatorio de Política Fiscal de Ecuador, Jaime Carrera, considera también que la infraestructura de transporte puede ser un “rango de oportunidad de las aseguradoras”, pues en la actualidad, en América Latina “hay deficiencias” que requieren “grandes inversiones” para reactivarse e incidir en la dinamización del comercio y mejorar “la productividad y la competitividad”.

Las expectativas del sector de los seguros de transporte en la región hay que analizarlas, en opinión de Carrera, en el contexto del inicio de un cambio de ciclo económico, pues Latinoamérica ha vivido “casi quince años de expansión constante por el boom de las materias primas y la expansión del comercio” pero “hoy inicia un ciclo de debilidad en el crecimiento de las economías ante los problemas de China, de la Unión Europea” y otros factores, como la baja en el precio de las materias primas.

No obstante, algunos rubros muy ligados al consumo suntuario, vestuario y doméstico mantendrán la demanda, lo que se asegura con el mismo incremento de negocios por departamentos que atraen al público consumidor a nivel nacional y que se harán realidad al 2016 cuando se espera que el consumo repunte. En ese caso la infraestructura carretera resulta indispensable

Yolanda Torriani, especialista en seguros y presidenta del gremio de Servicios de la Cámara de Comercio de Lima (Perú), coincide en que “desde hace un par de años se registra una contracción importante en la inversión privada”. “La caída de los precios de los commodities mineros, la menor productividad y competitividad del país y un ambiente de negocios adversos, son los principales motivos para que la tendencia del mercado de seguros de transporte marítimo de carga, muestre menor crecimiento y tendencia a la baja”, argumenta. En Honduras, Moncada destacó que el desarrollo del sector agropecuario y comercial aumentará la demanda de productos de este tipo, lo que a su vez incrementará la contratación de los seguros de transporte de carga. Moncada indicó que los proyectos de infraestructura vial que promueve el Gobierno contribuirán a “incrementar la demanda de este tipo de seguros” porque habrá mayor movilidad de mercadería terrestre.

El Gobierno hondureño promueve la construcción de un centro logístico, que requiere una inversión de 10,000 millones de dólares y que pretende atender al 5?l comercio mundial. Además, impulsa un corredor logístico que unirá Puerto Castilla, en el Atlántico, con Amapala, en el Pacífico, separados por unos 400 kilómetros. En Amapala y Puerto Castilla se prevé la construcción de “megapuertos” que aumenten la capacidad de tráfico de mercancías y pasajeros, de acuerdo con el proyecto presentado por el Gobierno en septiembre pasado. Para Moncada reducir “el alto costo” de las pólizas de seguros de transportes es el principal desafío del mercado en la región

Su compatriota Tetey Martínez, subrayó que los principales desafíos del mercado son la “delincuencia y las condiciones de la red vial”, ya que esto no propicia un crecimiento en la contratación de pólizas de este tipo de seguros. “Esos seguros se han mantenido estáticos, el crecimiento es muy poco, creo que hay mucho más oportunidades de crecimiento en este mercado del que hemos visto, pero mucho tiene que ver con el desarrollo, tanto de la infraestructura del país y la red vial”, explicó Martínez.

Además, señaló que las pólizas de este tipo de seguros podrían aumentar también en la medida de que Puerto Cortés, el principal de Honduras, en el Caribe, se modernice y mejore su competitividad.

También en Centroamérica, en este caso en Nicaragua, ven en la infraestructura un acicate para el sector. Nicaragua ofrece seguros en logística integral del comercio exterior para resolver al importador/exportador cualquier problema vinculado con el transporte, consolidación, almacenaje, manejo, embalaje o distribución de productos. También servicios auxiliares y de asesoría involucrados con materia aduanal a nivel nacional e internacional. Sin embargo, de acuerdo con expertos independientes consultados por EFE, el mercado de seguros de transporte de carga en Nicaragua es aún “muy pequeño”, por el reducido tamaño del comercio exterior del país.

Las exportaciones de Nicaragua durante 2014 sumaron 3,621.8 millones de dólares, según cifras oficiales. En tanto, las importaciones sumaron 6,023.5 millones de dólares en 2014. Las expectativas para que el sector del seguro del transporte de carga crezca en Nicaragua están centradas en la posible construcción de un canal interoceánico por este país centroamericano, dijo, por su lado, a EFE un representante de un organismo financiero multilateral en Managua que prefirió no identificarse. Iniciado oficialmente en diciembre pasado, se prevé que las obras de esa vía acuática, valorada en 50,000 millones de dólares, terminen a finales de 2019. Cuando esté lista la obra, dentro de cinco años, anualmente podrán pasar por el canal 5,100 barcos de los más grandes del mundo, un 5?l comercio internacional, con un tiempo de tránsito de 30 horas, incluyendo el paso por dos esclusas, según la firma china HKND Group, concesionaria del proyecto. También esperan que ese mercado pueda crecer en el país, si Nicaragua concreta la construcción de un puerto de aguas profundas en el municipio de Bluefields, en la Región Autónoma del Caribe Sur (RACS).


Por tierra, mar o aire

En México, el transporte de carga está claramente dominado por el camión, que en 2014 movilizó el 55.5% los 921 millones de toneladas desplazadas, según la Estadística Básica del Autotransporte Federal de 2014 de la Secretaría (Ministerio) de Comunicaciones y Transportes (SCT). En segundo lugar, el transporte marítimo representó casi el 32?l mercado, mientras que el transporte ferroviario significó el 12.5% y la carga aérea ocupó el 0.1% restante.

“Las oportunidades para el sector seguros varían según el medio de transporte. En el transporte por carretera hay más oportunidades y potencial”, detalla a EFE Salvador Bañuelos, que sin embargo coincide con Pazmiño en que el mercado marítimo tiene gran potencial en México, pues al estar bañado por el Atlántico y el Pacífico le permite conectar con Europa o Asia fácilmente a través de importantes puertos como el de Manzanillo o Lázaro Cárdenas, en el occidente de México, o el de Veracruz, en el oriente. Los seguros de transporte tienen también un enorme nicho de oportunidad en este segmento porque muchos usuarios todavía aseguran la mercancía aleatoriamente, a menudo según el lugar de destino o precedencia.

“(Aseguran) con base en el riesgo potencial de sufrir una pérdida, y depende mucho del valor del producto. Depende también de la cultura del exportador y algunos son novatos y desconocen que pueden ocurrir incidentes tanto en alta mar como en patios fiscales o en tránsito”, explica Bañuelos.

El transporte de mercancía por tren, —que en México domina Ferromex y Kansas City Southern de México— presenta las mejores prestaciones en seguros, afirma Bañuelos. “Ha aumentado el uso del ferrocarril porque la carga va asegurada por defecto, y por ello la gente se suma a él cada día más”, remarca. Mientras, en el segmento aéreo todo depende del Airway Bill o carta de porte aéreo, que engloba el conjunto de documentos necesarios para embarcar mercancías en un avión. “Este incluye cláusulas de cobertura, que varían de empresa a empresa”, puntualiza Bañuelos, al subrayar un aumento de la necesidad de cubrir el producto en el tráfico internacional por la participación de agencias y terceros.

A pesar de que algunas compañías transportistas, como el caso del tren, aseguran la mercancía por sí sola, en el transporte abunda hoy la intermodalidad, el uso de distintos medios de transporte de origen a destino, por lo que es recomendable que el propietario de la carga asegure también por su lado.

Esto, en un mercado como el mexicano, donde el factor económico es primordial, “el cliente busca un contrato accesible económicamente y por lo regular piden contratos esporádicos, que representan el 60?l total de seguros” en este rubro, afirma el experto en transportes.

Asimismo, Bañuelos alaba la industria de seguros en México por su capacidad de adaptación creando “productos a la medida”. Reconoce que, entre los embarcadores, falta cultura de prevención. Sobre todo en pequeñas y medianas empresas, a veces poco conscientes de que se juegan mucho en el plano económico cada vez que, por ejemplo, exportan o importan un contenedor


Cobertura global y más tecnología

Un país mucho más pequeño que México, Bolivia, está entre los que más crece en los seguros de transporte (aéreo, terrestre, fluvial, lacustre y marítimo). Entre 2001 y 2014, las cifras de este negocio solamente en primas crecieron de 3.5 millones de dólares anuales a 17.5 millones de dólares anuales. En los últimos cinco años (2010-2014) la tasa de crecimiento anual de los seguros de transporte fue en promedio de un 16%, según datos del experto boliviano David Bellido. La tendencia sigue siendo creciente y se espera que siga así como resultado del crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) de Bolivia que, pese a la crisis internacional, seguirá siendo uno de los más altos de Latinoamérica este año, más aún al situarse en torno al 5%, según los pronósticos oficiales nacionales, o de 4.5% como cree la CEPAL.

El hecho de que Bolivia sea un país sin acceso al mar no quiere decir que no existan seguros que otorguen cobertura en transporte vía marítima. La realidad es que las entidades aseguradoras ofrecen seguros para la exportación o importación con riesgos asumidos con un solo medio de transporte o de forma multimodal (aérea, terrestre, fluvial y marítima). De forma excepcional, las entidades aseguradoras aceptan en Bolivia riesgos denominados “colas de seguro”. Este mecanismo consiste en que un seguro de transporte se aplica por ejemplo entre China y el puerto chileno de Iquique y desde allí hasta los almacenes en Bolivia se aplica otro seguro por vía terrestre contratado en territorio boliviano. “No obstante, generalmente las condiciones otorgadas son menos bondadosas”, apuntó Bellido a EFE.

Un país que tiene una larga experiencia en el transporte marítimo es República Dominicana. Allí, Julián Ricardo Mena Santana trabaja como consultor del Observatorio Nacional de Logístico y Transporte de Carga de la República Dominicana, una iniciativa del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPyD) y el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), auspiciada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). “La tendencia del mercado en el seguro marítimo de carga en la región es migrar de un esquema de cobertura local hacia un esquema de cobertura y desarrollo de operaciones globales”, revela Mena, partidario de “aprovechar las ventajas competitivas y las experiencias de las empresas globales con un esquema de desarrollo local”. “Este esquema de desarrollo local apunta hacia un manejo personalizado de clientes, oferta de servicios de excelencia con manejo de procesos sencillos y rapidez en las respuestas a los requerimientos”, profundiza en declaraciones a EFE.

Mena considera vital “tener un seguro de transporte de carga que responda de manera rápida, con trámites administrativos ágiles y seguridad en las garantías de las cargas, así como con manejo de plataformas web o en línea”, y detecta como oportunidades el “acceso a grandes importadores y exportadores que no tienen pólizas globales de seguros de cargas”, pues representa un “mercado con un gran nivel de avance tecnológico y conciencia del impacto de la tecnología en la optimización de los procesos”.

Para República Dominicana “la localización estratégica del país hace atractivo el proceso de ser un hub de diferentes centros logísticos para brindar servicios a los importadores y exportadores”, escenario en el cual se debe “romper con el esquema tradicional de manejo de seguro de carga”, establecer “pólizas competitivas en función no sólo del valor de la carga sino del tipo de empresa que la requiere”, desarrollar “mecanismos de comprensión por parte de los usuarios para su uso”, fijar “mecanismos de reclamos justos y con procesos simples de manejo de reclamaciones”, pasar “de un sistema burocrático a un sistema de manejo de documentación en línea” y firmar “alianzas a grandes niveles con empresas liquidadoras de mercancías para tener coberturas adecuadas a nivel global”.

“Los requerimientos de los clientes del transporte podríamos diferenciarlos con base en el tipo o tamaño de cada asegurado”, sostiene Pazmiño. Hay clientes pequeños y medianos, interesados en “productos que sean fáciles de comprar por su rapidez en la presentación de la oferta y en la emisión del producto (póliza y certificado de seguros), con coberturas estándar que cubran los riesgos comunes al transporte de carga”. También hay clientes grandes y multinacionales, que piden mayor amplitud de coberturas y en muchos casos coberturas hechas a la medida de sus riesgos considerando todas las formas de venta (Incoterms) y con escenarios más allá de los comunes de transporte, como la utilización de medios de transporte específicos para sus productos, permanencias fuera del curso ordinario de tránsito o transferencia de propiedad en cualquier momento entre el punto de origen y destino.

Respecto a los desafíos, existe un “costo de ajuste de pérdidas en constante ascenso” porque los “buques comerciales cada vez mayores, generan a su vez una mayor exposición por concentración de valores asegurados sujetos a un mismo evento (riesgo de acumulación), muchas veces no advertida ni estimada por los aseguradores”, por el “aumento en riesgo moral y robo como consecuencia de economías en desaceleración o con crecimientos negativos” y por “escenarios de regulaciones y de sanciones comerciales cambiantes con la potencial exposición a multas y restricciones”.

Por esta razón, Pazmiño señala que “el futuro presenta desafíos muy interesantes con situaciones nuevas como incremento de acumulaciones de riesgo, cambios climáticos, incrementos en costos de ajustes de siniestros y riesgos cibernéticos, así que la disciplina en la suscripción será un requisito indispensable para mantener la rentabilidad del sector”, concluye.