Life Science, seguros innovadores

La industria de la salud,[i] junto con la aeronáutica, es una de las que más invierte en investigación en el mundo.[ii] Las dos apuntan alto en sus alcances y están en constante desarrollo, aunque los efectos del sector Life Science son visibles porque impactan en el bienestar de las personas.

En años recientes este sector, que de forma tradicional engloba los segmentos farmacéutico, biotecnológico y de hospitales y laboratorios por citar los más comunes, ha detonado gracias a las nuevas tecnologías. Ese segmento emergente es el relacionado con la salud digital, las App, los wearables y, en general, el ámbito del mHealth.[iii]

Al observar el Life Science en su conjunto es posible notar que el común denominador es la innovación permanente (I+D+i, Investigación, Desarrollo e innovación), un ingrediente sin el cual no sería posible entender el desarrollo de la industria de la salud ni su aplicación. De este desarrollo, los aspectos más conocidos son todos los dispositivos con conexión a internet y que operan como asistentes personales en salud.

Para algunos gobiernos el potencial que tiene el mHealth es tan relevante que han establecido políticas como estrategia en el área de la salud pública, como por ejemplo el “Plan de acción sobre la salud electrónica 2012–2020”, de la Unión Europea,[iv] que busca la normalización de todos los sistemas de e-salud en los países comunitarios.

 

 

Conocimiento para el desarrollo

Debido a que los movimientos económicos han sido impredecibles en épocas modernas, el conocimiento ha tomado un papel más destacado en la resolución de problemas y al mismo tiempo un elemento de mejora en la vida de las personas. Debido a esto organizaciones internacionales, entre ellas el Banco Mundial, han puesto énfasis en incorporar la llamada economía del conocimiento.

Esta entidad ha creado una herramienta para ayudar a los países a identificar retos y oportunidades para llevar a cabo la transición a una economía basada en el conocimiento (Knowledge Assessment Methodology).[v] Esta perspectiva que consta de cuatro pilares (Educación, Tecnologías de la Información y Comunicación, Régimen Institucional e Incentivos Económicos, e Innovación) es aplicada para medir variables de desempeño de 146 países.[vi]

El ámbito de Life Science no es ajeno a la economía del conocimiento, su impacto en el desarrollo de las economías tiene su aspecto más robusto en la innovación, que implica tanto flujos de información como relaciones entre industria, gobierno, universidades y los centros privados de investigación y desarrollo.

En años recientes el peso de nuevos actores dentro el mercado de la salud ha crecido. De acuerdo con el listado de la revista Fortune, durante el 2016, 44 compañías relacionadas con la industria de la salud estaban entre las 500 de mayores ingresos.[vii] Esto refleja el papel económico del sector, sin embargo, no hay que pasar por alto que su papel implica también riesgos por enfrentar.

 

 

Los riesgos de la innovación

La industria farmacéutica, por citar un ejemplo, se enfrenta a dos obstáculos importantes. Por un lado están las complejas regulaciones que las compañías enfrentan en cada país y por el otro los riesgos financieros inherentes al diseño y producción de cada nuevo medicamento.

En relación a los riesgos financieros, cabe mencionar que la industria farmacéutica invierte alrededor de 16.5% de sus ventas netas en I+D. Diseñar y producir un nuevo medicamento tiene un costo no menor a 1,000 millones de dólares. El punto más sensible radica en que sólo 3 de cada 10 productos recuperan el valor de la inversión.[viii]

Un factor adicional consiste en que la patente tendrá una vigencia de 20 años a partir de la fecha de la solicitud, y tomando en cuenta el periodo de desarrollo la vigencia real podrá ser de entre 8 y 10 años, lo que incide en el costo final del medicamento.

En cuanto a las regulaciones, las firmas farmacéuticas enfrentan marcos legales que suelen variar de un país a otro, incluso un mismo medicamento debe aprobar filtros regulatorios con diferentes niveles de complejidad. De acuerdo a los lineamientos nacionales, instancias como la U. S. Food and Drug Administration en Estados Unidos, la Cofepris en México, y la Anmat en Argentina se encargan de autorizar dispositivos médicos, estudios clínicos y el lanzamiento de nuevos medicamentos.

 

 

Regulaciones y coberturas

Como se ha mencionado, las leyes de cada país exigen que las compañías cumplan con un marco regulatorio donde es común que sea obligatorio una póliza de Responsabilidad Civil de Productos emitida por una compañía autorizada en dicho país. Cuando un proveedor cuenta sólo con protección local, las acciones legales estarán limitadas en otras naciones y será vulnerable a eventuales siniestros, comenta Laura Rivera, Life Science Practice Leader de Chubb América Latina.

Las compañías se enfrentan a exigencias aún más estrechas cuando las regulaciones contemplan no sólo la compra de una póliza, sino acuerdos entre los patrocinadores y la empresa de investigación, además de la ubicación puntual del riesgo.

Por ello, el sector Life Science requiere de atención especializada en cuanto a pólizas, por ejemplo el dedicado a los ensayos clínicos. La aseguradora que entienda los riesgos de la innovación en el sector de salud podrá estar un paso adelante en el servicio, en especial si se adapta a las condiciones de evolución constante de la industria de la salud, que es lo que Chubb ha logrado.

Los avances de las empresas de biotecnología, de componentes médicos y farmacéuticas, por citar sólo algunas, son un claro ejemplo de que sólo las aseguradoras con alcance global y experiencia en el sector pueden ofrecer productos específicos de acuerdo a sus necesidades. En pocas palabras, fusionarse con la innovación.

 

 

[i] “Durante 2009, la industria farmacéutica y biotecnológica de Estados Unidos invirtió conjuntamente 65,000 millones de dólares en I+D”, señala Juan Ignacio Luengo, director de Química Médica de GSK (España). “La Investigación y Desarrollo en la Industria Farmacéutica: Pasado, presente y futuro”. Consultado en http://www.revistaeidon.es/archivo/investigacion-y-desarrollo/plataforma-de-debate/118138-la-investigacion-y-desarrollo-en-la-industria-farmaceutica-pasado-presente-y-futuro
[ii] La inversión en la industria aeroespacial en el mundo fue de 48,000 millones de dólares, de los cuales 9,200 millones de dólares (19%) se destinaron a Ingeniería, Investigación y Desarrollo (R&D). Documento “Pro-Aéreo 2012–2020. Programa Estratégico de la Industria Aeropespacial”. Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial. Secretaría de Economía, México. Pp. 6-7. Consultado en http://www.2006-2012.economia.gob.mx/files/comunidad_negocios/industria_comercio/proaereo_bueno.pdf
[iii] Los wearables o vestibles son una rama de la mHealth (salud móvil) y consisten en dispositivos que se usan a modo de accesorios como pulseras o lentes y que tienen una función específica como ritmo cardiaco o actividad física. Se calcula que las aplicaciones desarrolladas para los wearables lleguen a 349,000 en el 2019. Elsa Palacios Ramos, portal IACS. Consultado en http://www.blog.iacsaragon.es/2015/07/ehealth-mhealth-wearables-apps-help.html
[iv] https://ec.europa.eu/health//sites/health/files/ehealth/docs/com_2012_736_es.
[v] http://www.observatorioabaco.es/post_conocimiento/banco_mundial
[vi] Íbid.
[vii] https://www.advisory.com/daily-briefing/2017/06/12/fortune-500
[viii] https://www.lilly.es/es/investigacion-y-desarrollo/el-valor-del-medicamento.aspx