La aseguradora como promotora de cultura medioambiental


En el siglo XXI nacieron varios conceptos fundamentales, uno de ellos se refiere a todo lo que engloba el daño ambiental que ha sufrido el planeta y sus efectos nocivos.

Desde mediados del siglo pasado se empezó a desarrollar una conciencia histórica muy importante sobre este tema causada por la revisión crítica de la evolución industrial de las sociedades modernas, debido a la clara manifestación y evidencias del deterioro de los ecosistemas y del equilibrio ecológico de la Tierra.

Entre los aspectos más relevantes de esta problemática están el cambio climático, que se refiere a la elevación de la temperatura promedio del planeta por acción de gases de efecto invernadero, la contaminación de aguas y suelos, y la desaparición de ecosistemas enteros.

Si bien durante sus ciclos naturales, la Tierra emite sus propios gases, como en erupciones volcánicas o descomposición de materia, existe un equilibrio entre estas emisiones y la capacidad de regeneración del planeta. El problema viene cuando se producen agentes nocivos en cantidades que no son resarcibles por la naturaleza, las llamadas fuentes antropogénicas, es decir, causadas por el ser humano.[I]

Las actividades económicas e industriales generan impactos mediombientales ineludibles pero, por la naturaleza misma de sus actividades, hay algunas que son especialmente propensas a provocar daños severos si no se toman las medidas adecuadas. Por eso la aseguradora, tiene la imperiosa necesidad de actuar con una visión global en este tema, jugando un papel relevante y complejo.


Un traje a la medida

Se debe empezar por establecer la diferencia entre responsabilidad civil y responsabilidad ambiental. En un principio las afectaciones a los ecosistemas se consideraban dentro del concepto tradicional de daños a terceros, pero la evolución del abordaje de riesgos ha establecido diferencias fundamentales. Hoy la responsabilidad ambiental tiene un carácter específico en las legislaciones latinoamericanas, a través marcos legales cada vez más sofisticados.

Una afectación ambiental es algo mucho más difícil de prever y cuantificar, porque no se limita a un evento específico relativamente circunscrito, sino que aborda determinada contingencia y su efecto expansivo en términos espaciales y temporales, lo que hace problemática su prevención, evaluación de daños y costos de reparación.

"¿Cómo vamos a determinar el valor de un manglar o una especie animal endémica que pueden desaparecer como consecuencia de un daño al ecosistema?" señala en entrevista Carmen Huerta, Gerente Regional de Riesgos Medioambientales de Chubb América Latina.[II] Las pólizas medioambientales surgen como respuesta a la necesidad de cubrir las brechas que dejan los seguros tradicionales de responsabilidad civil o incendio, que no consideraban los efectos particulares de un daño medioambiental al asegurado y sus bienes, al entorno físico y biológico, y afectaciones a terceros.

“Existen responsabilidades tangibles e intangibles, que pueden ser desde las pérdidas que sufre el asegurado, daños a terceros, costos de limpieza, costo de respuesta de emergencia, remediación ambiental y gastos legales, entre otros".[III] Como podemos observar es un instrumento muy complejo que debe considerar múltiples factores y escenarios, es imposible hacer previsiones estandarizadas o exactas, como ocurre en otras áreas de seguros, por lo que se hacen "coberturas a la medida", concluye Huerta.

Es importante señalar que las afectaciones al ecosistema generan costos que, en casos “sencillos” pueden llegar a costar millones de dólares, por lo que la transferencia de tales gastos a una entidad financiera es primordial para cualquier empresa. Además la afectación moral y de imagen pública para una empresa resulta en pérdidas adicionales.[IV]

Sumado lo anterior, es necesario tomar en cuenta que incluso si se actúa con el mayor profesionalismo y prontitud en caso de una contingencia medioambiental, la reparación nunca será total por la complejidad misma de un ecosistema. Por tanto, la cultura de la prevención es fundamental.

Como comenta, Guadalupe Torres, en su artículo Seguros ambientales: análisis de su reciente reglamentación, para la revista OIDLES: "El derecho ambiental debe centrar su atención en el énfasis preventivo ya que la vía sancionadora o coactiva se encuentra muy limitada en cuanto a su eficacia a posteriori. Así el seguro ambiental viene a cumplir un papel fundamental como instrumento de control ambiental". [V]


Consolidar la cultura medioambiental, primer paso

¿Por qué habría que pagar por una póliza que aumenta el precio en relación a una convencional de responsabilidad civil? Es una pregunta frecuente que se hacen muchas empresas al tomar decisiones respecto a sus instrumentos.

La abogada especialista en temas medioambientales, Rossana Bril, titular del Estudio Bril-Abogados, señala que seguimos enfrascados en un desconocimiento del tema, en una falta de especialización frente a un nuevo paradigma, donde los seguros siguen manejando viejos paradigmas. La forma de crecer en este ramo es a través del trabajo multidisciplinario y en equipo, con miras a la eficiencia de negocio a la par de un compromiso ambiental y social auténtico.[VI]

El dato duro es que la colocación de pólizas medioambientales no llega al 1% entre la cartera de clientes que deberían contar con una, señala Carmen Huerta de Chubb América Latina, por eso insiste en la importancia de llegar con el cliente sobre un trabajo en conjunto con brokers, ambientalistas, ingenieros y biólogos. La aseguradora se transforma en un asesor especialista en el tema, no solo en el vendedor de una póliza.

Para Huerta el panorama es optimista, ya que el compromiso de Chubb con el medio ambiente ha podido abrir espacios con los clientes haciendo cosas diferentes desde una mentalidad diferente. Es así como la industria aseguradora sigue aportando al desarrollo, que en la conciencia del siglo XXI implica asegurar que nuestro planeta sea un lugar óptimo para todos.


Bibliografía y fuentes

[I] Eduardo Delgado Fabián. Fuentes de gases de efecto invernadero. Universidad Nacional Autónoma de México. 2016
[II] Carmen Huerta, Gerente Regional de Riesgos Medioambientales de Chubb América Latina. Entrevista. Noviembre 2017.
[III] Carmen Huerta. La evolución de los seguros medioambientales en América Latina. Inese.es 25/jul/2017
[IV] Carmen Huerta, Gerente Regional de Riesgos Medioambientales de Chubb América Latina. Entrevista. Noviembre 2017.
[V] Guadalupe Torres. Seguros ambientales: análisis de su reciente reglamentación. Revista OIDLES (Observatorio Iberoamericano del Desarrollo Local y la Economía Social) Vol. 2 No. 5. Universidad de Málaga, España. Dic. 2008.
[VI] Redacción. Una visión sobre el seguro ambiental. Revista El Seguro en Acción. 22/dic/2016.