Protección contra riesgos ambientales en el mercado global

Actualmente las empresas buscan oportunidades para expandir sus operaciones en los países emergentes de todo el mundo. Muchas se beneficiarán del potencial de crecimiento. Sin embargo, no deben pasar por alto los nuevos riesgos, incluyendo los riesgos ambientales. Un incidente de contaminación podría dañar seriamente la inversión de una empresa en su propia planta y propiedad, requerir procedimientos de limpieza de elevado costo, originar importantes multas y ocasionar un profundo daño a su reputación.

Antes de iniciar o expandir operaciones en un país extranjero, las empresas deberían efectuar un riguroso análisis y planificación, a fin de asegurarse de no adquirir problemas ambientales y que sus operaciones no sólo cumplan con las leyes locales de los países en que operan, sino también con mejores prácticas a nivel global. “Las oportunidades que ofrece la economía global al mundo empresarial traen consigo ciertos aspectos a consideración como lo es la legislación ambiental de los países en los cuales están operando o proyectan establecerse y validar la amplitud de coberturas de sus programas de seguros para satisfacer las exigencias de ley. La evolución en el marco legal y regulatorio en Latinoamérica no ha sido la excepción”, señala Juan Costa, Regional Environmental Underwriting Director, ACE Latin America.

Los peligros más probables para la mayoría de los negocios son los incidentes de contaminación, que además de dañar la propiedad, tienen elevados costos de limpieza. A pesar que las compañías suponen que estos riesgos están cubiertos por sus pólizas de seguros generales o de responsabilidad civil, normalmente están excluidos.

A fin de proteger sus inversiones, las compañías deberían considerar pólizas de responsabilidad ambiental que cubran los costos de recuperación ambiental de sus propiedades, así como potenciales daños a terceros derivados de incidentes en el lugar. Debido a que las leyes ambientales cambian constantemente, dicha cobertura debería ser adaptable y proporcionar protección aun cuando cambien las regulaciones. Muchas empresas se están dando cuenta de que, además de los problemas financieros y reglamentarios, la gestión ambiental de sus terrenos y propiedades tiene relevancia económica cuando se trata de proteger el valor de sus activos y su valiosa reputación.


Economía global, Ambiente global

Para muchas economías norteamericanas, las operaciones en el extranjero han llegado a constituir parte integrante de sus negocios generales. Durante el último cuarto de siglo las inversiones de ultramar de los Estados Unidos han aumentado más de quince veces, alcanzando a US$4.1 trillones en 2011.[1]La tendencia no está limitada al mundo en desarrollo. De modo creciente, las compañías de países emergentes como Brasil también se están extendiendo globalmente. “Más y más productos están siendo “Fabricados en el Mundo” y ya no “Fabricados en el Reino Unido” o “Fabricados en Suiza.” El Director General de la Organización Mundial del Comercio (OMC) Pascal Lamy, en un discurso pronunciado en Febrero 2013 en Suiza, expresó: “la producción actual de bienes y servicios está en múltiples lugares…” La OMC estima que el valor de las exportaciones mundiales de mercaderías aumentó 20% en 2011, alcanzando US$178 trillones.[3]

El incremento del comercio global coincide con la creciente percepción entre las personas y los gobiernos respecto de los impactos ambientales que podría traer este desarrollo. Aquellos países que se precipitaron en la industrialización, están tratando en forma creciente de abordar los impactos ambientales de dicho desarrollo, muchas veces bajo la presión de una cada vez más numerosa clase media. China, que durante las últimas décadas dio un salto hasta llegar a ser la segunda economía mundial, está tratando de abordar sus ingobernables problemas de contaminación. Incluso algunos países que tienen normas ambientales adecuadamente establecidas, como los Estados Unidos, continúan reforzando dichas leyes. En Europa, las compañías enfrentan no sólo las normas ambientales de la Unión Europea, sino además numerosas leyes de cada uno de los países miembros. Sin embargo, en todo el mundo las condiciones ambientales se han transformado en un problema apremiante.


El cambiante panorama ambiental

Si se mira alrededor del mundo, las empresas que tratan de expandirse se ven frente a un panorama ambiental en constante evolución. En la Unión Europea (UE), la Directiva Sobre Responsabilidad Medioambiental (DRM) estableció un punto de referencia común para los 27 países miembros, pero subsisten importantes diferencias entre las leyes de cada país y en la forma en que aplican la DRM.

La DRM, que entró en vigencia en 2007, encierra el principio “el que contamina paga”, tratando de evitar daños y exigiendo reparaciones en especies cuando es necesario. Uno de los aspectos clave de la DRM es que se extiende más allá de la reparación primaria hasta el daño a la “biodiversidad”. Esto significa que el operador debe recuperar los recursos naturales dañados o recrear un recurso natural similar en el mismo lugar o en uno similar.

En Europa, las empresas no sólo deben tomar en cuenta las diferentes normas de cada país, sino que de cada región de estos países (como son cada uno de los estados alemanes, o Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte en el Reino Unido).

A pesar que la DRM establece una normativa estándar, no impide que los países miembros tengan exigencias más estrictas, brindándoles suficiente libertad para implementar normas, incluyendo exigencias de garantías financieras.[6] Actualmente, sólo una minoría de los miembros de la Unión Europea ha promulgado leyes que exigen garantías financieras obligatorias, incluyendo Bulgaria, la República Checa, Grecia, Hungría y Portugal. Se espera que España exija a las compañías a que efectúen su propia evaluación de riesgos y decidan el monto de la garantía financiera necesaria. Otros países podrían exigir un límite de seguro exclusivo para riesgos de contaminación, pero dichos límites pueden variar significativamente.

En China, cuya capital Beijing está frecuentemente cubierta por un smog espeso, la contaminación se ha transformado en un importante problema y un creciente motivo de descontento público. En marzo del 2013, el nuevo Primer Ministro Li Keqiang prometió que el gobierno tomaría una posición más firme con respecto a la contaminación, y algunos días después el país impuso normas económicas más estrictas al combustible para los automóviles.[8 ] Ahora China exige que algunas industrias pesadas como la minería, fundiciones y productos químicos, tomen seguros ambientales para compensar los daños por accidentes ambientales.

En otras regiones de Asia, algunos países en desarrollo están tratando de actualizar y fortalecer sus propias leyes ambientales. En los países del Medio Oriente que han experimentado un importante desarrollo de su infraestructura existe además una creciente concientización respecto a los riesgos ambientales. Además, en algunos países latinoamericanos como Chile y Brasil se han intensificado las normas ambientales.

Incluso en países que tienen adecuadas leyes ambientales, las regulaciones son constantemente actualizadas y modificadas. Por este motivo, las empresas deben ocuparse no sólo de sus obligaciones de acuerdo con las normas actuales, sino también por el efecto de futuras normas más rigurosas. Por ejemplo, los niveles de contaminantes que actualmente se consideran aceptables podrían llegar a ser considerados inaceptables.


Hoja de ruta de la expansión

Antes de aventurarse en nuevos mercados, es crucial entender los riesgos ambientales. Junto con evaluar las regulaciones locales existentes, las compañías deben tratar de entender cómo se aplican en la práctica y evaluar las leyes pendientes que podrían entrar en vigencia con posterioridad a la iniciación de las operaciones. Para las compañías que deseen expandir sus operaciones en determinado país, el proceso podría ser más fácil, debido a que poseen experiencia local. Pero aún en este caso deberían evaluar el proceso completo desde los permisos hasta la implementación de su nuevo plan de negocios, de modo que cumpla con todas las regulaciones locales o del país.

La ampliación o la apertura de una nueva planta significan normalmente adquirir una nueva propiedad, la que podría tener una historia ambiental desconocida. Debido a que ninguna empresa desea adquirir una responsabilidad ambiental de alto costo, es importante conocer cuanto sea posible acerca de la historia de la propiedad, del uso que se le dio en el pasado y cualquier incidente de contaminación asociada a ella. Antes de comprar un sitio, la compañía debería realizar una evaluación ambiental de la propiedad “Fase I estándar”, con el objetivo de identificar y evaluar potenciales riesgos.

Por otra parte, es necesario que las compañías analicen sus operaciones para asegurarse que podrán cumplir con todos los requisitos de los permisos. Por ejemplo, en áreas como pruebas anuales de emisiones y generación de desperdicios, no informar adecuadamente el manejo de los desperdicios o no cumplir con los permisos podría crear importantes riesgos regulatorios y de reputación.

En numerosos casos, una compañía podría hacer una inversión en un país extranjero sin tener el control operacional, debido a limitaciones legales locales sobre inversiones extranjeras directas. Estas limitaciones pueden llevar a complicadas estructuras de asociación con entidades gubernamentales u otras, las que deberían ser cuidadosamente evaluadas debido a los riesgos inherentes.

A pesar que las operaciones en otros países pueden crear importantes oportunidades de crecimiento, muchas veces requieren una revisión y evaluación más estricta que las operaciones análogas en su casa matriz. A fin de evaluar estos riesgos, las empresas pueden recurrir a expertos con experiencia en la evaluación y mitigación de riesgos ambientales, de salud y seguridad en países extranjeros. Es conveniente contar con expertos experimentados y personal local con conocimientos prácticos de los tiempos y costos necesarios para dar cumplimiento a las regulaciones existentes.

Cualquiera sea el esquema normativo local, las compañías deben intentar seguir las mejores prácticas globales existentes. Un aspecto crucial de lo anterior consiste en considerar adecuadas reservas financieras en caso de un incidente, para que éste pueda ser manejado para minimizar los daños ambientales y proporcionar seguridad a las partes interesadas locales que pudieran resultar afectadas.


Protección de inversiones de valor

A pesar que las empresas consideran a los seguros ambientales principalmente una forma de protección contra los riesgos de demandas y juicios legales asociados a casos de contaminación, el riesgo más probable para la mayoría de las empresas que operan en países extranjeros es el costo de la limpieza de un derrame o filtración accidental de sustancias contaminantes en la propiedad perteneciente a, o arrendada por sus filiales locales. El hecho de considerar solamente una póliza de responsabilidad civil podría ser un error muy costoso.

En una explosión ocurrida en mayo 2003 [10] en una bodega de pinturas en East Yorkshire, Inglaterra, la compañía trató de recuperar aproximadamente US$1.1 millones (£770.000) por los gastos de limpieza en los que incurrieron la agencia ambiental y la misma empresa por una orden de trabajo. La compañía demandó a su asegurador a fin de recuperar los gastos bajo una póliza de responsabilidad civil, pero en una decisión referente al significado legal de “daños”, el tribunal dictaminó que conforme a la póliza los costos de limpieza no estaban asegurados como responsabilidad por daños y perjuicios.[14]

Para aquellas compañías que han realizado una significativa inversión en plantas y propiedades en el extranjero es importante proteger dichos activos, resguardándolos al mismo tiempo de los riesgos mayores que pueden presentar los incidentes de contaminación con un seguro de responsabilidad contra la contaminación de las instalaciones. Dichas pólizas pueden ser estructuradas para que cubran tanto la propiedad del asegurado como los costos de limpieza y los daños personales, como daños materiales y costos de limpieza de terceros. En ese caso la cobertura incluye la limpieza de los lugares afectados, como por ejemplo, el suelo y el agua subterránea del lugar, así como las responsabilidades que se podrían derivar del mismo evento de contaminación.

La cobertura de la contaminación de la propiedad del asegurado ofrece una forma de proteger el valor de la propiedad, que puede representar una parte importante del valor total de todo el negocio. Con frecuencia un derrame de material contaminante que permanece dentro de los límites de la propiedad debe ser eliminado para proteger a los trabajadores y evitar un daño ulterior al suelo y al agua subterránea. Estos costos pueden alcanzar fácilmente a cientos de miles e incluso millones de dólares y posiblemente pueden llegar a ocasionar la quiebra de la empresa.

Se estima que la primera fase de un proceso de limpieza después de un incendio masivo que destruyó una planta envasadora de productos químicos cerca de Rotterdam en Holanda, costó 100 millones de euros (US$130 millones).[15] La compañía se declaró en quiebra siete meses después del incendio[16], que se inició luego de que un trabajador usara un quemador a gas para descongelar una bomba.[17]

Además de los daños ambientales, un derrame o filtración de sustancias peligrosas puede disminuir el valor de la propiedad si no se limpia adecuadamente. Si posteriormente la compañía decide vender la propiedad, esta tendrá mayor valor si se han tomado las medidas adecuadas.

Por otra parte, las empresas se pueden ver enfrentadas a importantes multas o se les puede exigir que se hagan cargo del costo de mitigación de daños ambientales en las propiedades vecinas.

Un derrame desde un depósito de desechos en una planta de alúmina en Hungría en 2010 ocasionó el escurrimiento de millones de galones de fango rojo a través de los poblados cercanos, causando la muerte de 10 personas y lesionando a 120 personas. La compañía fue multada por más de US$630 millones por daños ambientales.[18] El Ministerio de Desarrollo Rural informó que la recuperación, reconstrucción y mitigación de los daños ambientales costó al estado más de US$175 millones, incluyendo aproximadamente US$100 millones para la mitigación ambiental.[19] (A US$1 – 213.15 forints, tasa actual = 237)

Obviamente las compañías que enfrentan gastos inesperados por concepto de limpieza pueden enfrentar además acciones judiciales, motivo por el cual la cobertura del seguro para la limpieza de la propiedad del asegurado debe ir acoplada a la de responsabilidad civil. La compañía podría ser implicada por un organismo reglamentario u otro tercero a fin de responder a demandas judiciales asociadas. Aunque posiblemente los costos legales son menores en Europa y en otras áreas menos litigiosas que en Estados Unidos, aun así pueden llegar a ser sustanciales.

Las compañías necesitan cerciorarse de que sus pólizas de seguro sean legalmente aplicables con respecto de los riesgos en determinados países cuyas leyes pueden ser muy diferentes. Los términos de la póliza deben ser compatibles con los riesgos locales, y cualquier defensa legal prevista por la cobertura necesita tener experiencia en el respectivo país.

Las compañías que tienen operaciones en varios países deberían elegir programas multinacionales que incluyen pólizas locales adaptadas a los regímenes regulatorios individuales de cada país.


Enfrentar el desafío ambiental global

A medida que las empresas tratan de aprovechar las nuevas oportunidades que ofrece la actual economía global, necesitan estar conscientes no sólo de los riesgos tradicionales asociados a las operaciones en un nuevo país, sino además de los crecientes riesgos ambientales.

Antes de iniciar o ampliar sus operaciones en otro país, es imperativo que efectúen un estricto análisis y evaluación de la propiedad así como del actual y posible régimen regulatorio medioambiental.

En tanto que la responsabilidad contra terceros continúa siendo un riesgo significativo, las compañías no deben dejar de lado la posibilidad más probable de un incidente de contaminación en su propiedad, que podría requerir una importante operación de limpieza. Las empresas que no están preparadas para hacer frente a dicho gasto arriesgan su inversión en las instalaciones y la propiedad, arriesgan su reputación y posiblemente el negocio mismo.

Sin embargo, la responsabilidad civil puede desempeñar un rol significativo y las empresas deben elegir pólizas de responsabilidad ambiental para sus instalaciones que incluyan cobertura de responsabilidad civil. Además de los derrames y accidentes inesperados, las compañías deberían tomar en cuenta los cambios de las regulaciones ambientales y la mayor estrictez de su aplicación, lo que puede requerir costosos trabajos de recuperación para devolverlas a su condición anterior y deberán asegurarse de que sus pólizas les proporcionen cobertura para cambios de regulaciones.

La economía global ha abierto nuevos mercados y nuevas oportunidades de negocios en todo el mundo. Al mismo tiempo, los países de todo el mundo han acentuado su focalización en la protección del medio ambiente. Las empresas que están preparadas para enfrentar los crecientes problemas ambientales tienen más posibilidades de éxito en el nuevo mercado global.


ACERCA DE LOS AUTORES

Craig Richardson es Senior Vice President, ACE Environmental Risk, parte de ACE Casualty Risk. Con más de 20 años de experiencia en aseguramientos y denuncias de siniestros en el área de seguros ambientales, Mr. Richardson ingresó a ACE USA en 2008.

Kark Russek es Senior Vice President, of Environmental Risk, ACE International. Mr. Russek tiene más de 20 años de experiencia en la industria de seguros y responsabilidad ambiental, así como en el ámbito de la ingeniería ambiental y reglamentaria.

Frank Westfall es Vicepresidente de la división ambiental de ESIS Health, Safety and Environmental Services. Mr. Wesfall ha trabajado en la industria de consultoría ambiental desde 1989, con principal énfasis en inspecciones de materiales peligrosos y otros materiales regulados, diseño de proyectos y desarrollo y supervisión de programas de recuperación.
Las opiniones y posiciones son propias de los autores y no son necesariamente la de la compañía ACE.

Derecho de autor © 2013, Grupo ACE. Todos los derechos reservados.

[1] http://www.fas.org/sgp/crs/misc/RS211118.pdf

[2] Lamy, Pascal, Director General OMC “EL nuevo mapeo del comercio internacional”, discurso en la Escuela Politécnica Federal de Lausana, 26.02.2013.

[3] “Estadísticas del Comercio Internacional 2012”, Organización Mundial de Comercio, p. 24.

[4] Davies, Lizzy, Rotura de tubería de petróleo inunda acres de reserva natural de Francia”, The Observer, 8 Agosto 2009.

[5] Parpaleix, Jean-Luc, “Como desapareció la marea negra de la Crau”, Provence.com, 16.05.2012.

[6] Comisión Europea, “Preguntas y Respuestas Directiva de Responsabilidad Ambiental”.

[7] “El Comisario Oettinger recibe con beneplácito el acuerdo de una legislación sobre el área costera”, Comisión Europea.

[8] El nuevo primer ministro de China promete abordar la contaminación, ofrece pocos detalles”, Reuters, 17.03.2013.

[9] Chuin-Wei Yap, “China ordena seguro ambiental para industria pesada”, Wall Street Journal, 21.02.2013.

[10] Wu Wencong, Zhao Yinan, “Los contaminadores podrían enfrentar multas más elevadas”,China Daily, 2.03.2013.

[1] “Juez brasileño declara sin lugar acusaciones de delito contra Chevron y Transocean por derrame de petróleo”, Associated Press, 21.02.2013

[12] Blount, Jeb, “Chevron, Transocean señalan que Brasil deja sin efecto acusación de delito por derrame de petróleo”, Reuters, 21.02.2013.

[13] “Explosión remece fábrica de pinturas en Yorkshire”, Daily Telegraph, 23.05.2003.

[14] Bartoline Ltd v. Royal & Sun Alliance Insurance plc, Queen’s Bench Division en Manchester (Tribunal Comercial) 2006, EWHC 3598 (QB).

[15] “Limpieza de Moerdijk tiene un costo de 100 millones de euros”, Radio Netherlands Worldwide, 8.06.2012.

[16] “Incendio de Moerdijk – lecciones que debemos aprender”, Radio Netherlands Worldwide, 24.08.2011.

[17] “Gerentes de Chemie-Pack no son responsabilizados por incendio”, Radio Netherlands Worldwide, 21.07.2011.

[18] “Aldeas húngaras se reponen lentamente del derrame de fango rojo”, Reuters, 28.09.2011.

[19] “El Gobierno gastó 38 millones de forints en la recuperación del desastre por fango rojo”, Ministerio de Desarrollo Rural de Hungría, 5.10.2012.